Bienestar digital: qué es y cómo mejorarlo

El bienestar digital es, a grandes rasgos, el nivel de estrés o distracción que el uso de las nuevas tecnologías pueda ocasionarnos en nuestro día a día. ¿Cuánto tiempo pasamos revisando nuestro smartphone? ¿Cuántas horas al día navegamos en aplicaciones que puedan estar distrayéndonos de cosas más importantes como la familia o el trabajo? ¿Cuánto tardamos desde que nos acostamos hasta que apartamos la vista de nuestros dispositivos antes de dormir? Estas y muchas otras preguntas son indicadores de nuestro nivel de bienestar digital. 

Pero el bienestar digital va más allá del tiempo que estamos delante de una pantalla. La tecnología debería ayudarnos en nuestra vida y conseguir nuestros objetivos, no distraernos y perdernos en el camino. El bienestar digital es establecer una relación sana y equilibrada con la tecnología.

 

Impacto de las nuevas tecnologías en nuestro bienestar

Recientemente se ha publicado un estudio hecho sobre cómo la gente percibe su relación con la tecnología. Con este estudio se busca llegar a conclusiones y recomendaciones que vayan más allá de la limitación del tiempo de exposición ante las pantallas de nuestros dispositivos electrónicos. 

El estudio en cuestión se realizó a través de encuestar a más de 9000 de seis países diferentes. De esta manera se ha obtenido una visión amplia sobre la relación de la gente con la tecnología. 

Algunas de las conclusiones a las que se ha llegado, son:

  • En general la gente piensa que la tecnología tiene un impacto neutro o positivo en su bienestar general. 
  • Se ha observado que la gente pasa más tiempo en actividades que ellos mismos consideran que tienen un impacto negativo en su bienestar.

En este estudio, que podéis visitar aquí, podéis consultar datos interesantes sobre cómo las personas  encuestadas interactúan con diferentes actividades y aplicaciones digitales. Especialmente sobre la percepción que se tiene del impacto de esas actividades sobre su sensación de bienestar general. 

 

Cómo cambiar nuestro comportamiento y relación con la tecnología

Cada vez somos más conscientes de la influencia que las nuevas tecnologías tienen en nuestra vida en general y nuestro bienestar en particular. En este sentido, una de cada cuatro personas ya ha hecho cambios en la forma en que se relaciona con la tecnología, para obtener una sensación de mayor bienestar digital.

El top 3 de cambios de comportamiento más habituales a la hora de buscar un mayor bienestar digital, sería:

  1. Eliminar algunas aplicaciones del smartphone.
  2. Modificar las notificaciones del dispositivo para recibir solo las necesarias e imprescindibles.
  3. Reducir el tiempo de uso de algunas aplicaciones.

Cuatro de cada cinco personas que aplicaron este tipo de acciones para mejorar su bienestar digital, aseguran haber obtenido un impacto positivo en su bienestar general.

 

Experimentar para mejorar

Google nos propone una serie de experimentos que recomienda aplicar en nuestro día a día para controlar nuestro uso y acceso de diferentes dispositivos y aplicaciones. Se trata del proyecto Digital Wellbeing Experiments o “Experimentos de bienestar digital”: una colección de ideas y herramientas para ayudar a la gente a encontrar un mejor balance con la tecnología.

Para más información y consejos sobre cómo llegar a un balance positivo en nuestra relación con la tecnología, podemos visitar el sitio web oficial del bienestar digital en Google Además, tenemos la posibilidad de realizar un pequeño curso de Introducción a bienestar digital en el que, de la mano de algunos expertos, se nos darán algunos consejos sobre cómo evaluar nuestra relación con la tecnología y qué podemos hacer para mejorar nuestro bienestar.

 

Empresas y aplicaciones móviles

Por último, pensando en empresas y marcas que hayan diseñado una aplicación móvil, o estén pensando hacerlo, Google recomienda tener en cuenta esta “consciencia” del bienestar digital que está despertando en los usuarios. De esta manera se pueden evaluar y reducir las posibilidades de crear una aplicación que acabe siendo eliminada o ignorada. Además de así tratar de ayudar a que los usuarios consigan “hacer más cosas invirtiendo menos tiempo” en sus aplicaciones:

  1. Utilidad: Para que cada paso de la experiencia digital de la aplicación sea útil y promueva un uso moderado.
  2. Control: proporcionar a los usuarios herramientas y opciones que mejoren su experiencia con la aplicación y colaboren con su bienestar. 
  3. Balance: Ayudar a los clientes a utilizar la aplicación de una forma balanceada. 
Valora esta publicación